GENERAL PICO: Desde la asamblea de mujeres denuncian casos de acoso laboral y abuso sexual dentro del poder judicial

Nuevamente esta Asamblea de Mujeres...
jueves, 07 de noviembre de 2019 · 13:24

Nuevamente esta Asamblea siente la necesidad de poner en conocimiento a la sociedad piquense la violencia institucional que reina dentro de algunos poderes del Estado, en el caso que nos ocupa de acoso laboral dentro del Poder Judicial, poder en el que se advierte palmariamente la violencia patriarcal ya que media una denuncia en la FIA, fiscalía de investigación administrativa de La Pampa, por acoso, que durmió en algún cajón…hasta que salió a la luz. Hubo mujeres sometidas a comportamientos dolosos y totalmente inapropiados, destinados, a provocar en ellas un daño psicológico, moral, laboral, físico. Un trato sexista por donde se lo mire. Las compañeras sufrieron comentarios groseros, denigrantes y humillantes que iban aumentando día a día desde su ingreso, enterándonos por medio de un escrito compartido por otras compañeras en la ciudad de Santa Rosa, de cosas como “acá nosotros nunca quisimos mujeres”, “esta siempre fue una oficina de hombres”, “así que yo lo único que les voy a decir es que no me voy a adaptar a ustedes, ustedes se tienen que adaptar a mí”. También el que subrogaba como jefe hacía rimas con el nombre de una de las empleadas preguntándole al final si era puta o borracha! Les daba indicaciones contradictorias, amenazaba con despedirlas sin fundamento real, hablaba de sus atributos físicos que por lo general jocosamente los vertía entre sus pares tanto masculinos como femeninos, sin tomar en cuenta que lesionaban sus sentimientos haciendo la jornada de trabajo insostenible. Lo trágico es que nadie asumió la responsabilidad por esta cadena de violencias institucionales, hubo dos oficiales de justicia y un notificador, de esta oficina, puntualmente, que con motivo y ejercicio de sus funciones se aprovecharon de una relación jerárquica, sobre todo el que desempeñaba el roll de jefe de la oficina, resta decir que de los demás empleados no hubo uno que pusiera un poco de cordura y protección al ataque sistemático de estas mujeres. Y todo esto pasa en el poder del Estado que debería garantizar la justicia, para con las víctimas, que pasará cuando se administra justicia para afuera, a los ajenos, cuando no hay justicia por casa? Esto es discriminación cuando la denuncia de una mujer se transforma en un mero trámite cuyo fin es desacreditar los dichos de la misma, dando el mensaje de que cualquier hecho similar va a ser desechado, previa simulación de investigación. Aquí se cometió acoso laboral pero también acoso sexual laboral, si lo vemos como "todo acto, comentario reiterado o conducta con connotación sexual, no consentida por quien la recibe, cuando se formula con anuncio expreso o tácito de causar un perjuicio a la víctima si no accede a los requerimientos del acosador, o cuando interfiere el habitual desempeño del trabajo o provoca un ambiente de trabajo intimidatorio, hostil u ofensivo", lo cual encaja en todo lo sufrido por las compañeras. Sumado a que muchos de los comentarios de ese tipo fueron formulados de manera pública, abierta y no en privado, ya que está oído, presenciado y acreditado. Acá hay abuso de poder que se pone en evidencia cuando uno de los acosadores ya encontró “refugio” en un juzgado “amigable”, pero la primera movida fue cambiar de lugar de trabajo a una de las víctimas, se vislumbra la preeminencia jerárquica de uno de los acosadores respecto de las denunciantes, y actualmente se trasladó a la última víctima. En este lodo patriarcal institucional hay mucha gente sumergida, algunas con suerte saldrán más indemnes, la experiencia muestra que no hay herramientas para afrontar situaciones como esta. Las autoridades judiciales algunas que residen en Gral. Pico, un Secretario de servicios jurisdiccionales, jefe general de notificaciones y el del sindicato (SITRAJ) se han llamado a silencio demostrando la más alta indiferencia, poniendo de relieve la falta de perspectiva de género arraigada en ese poder, esto demuestra que son solidariamente responsables con el victimario por las consecuencias del acoso. Este Colectivo lucha y lo seguirá haciendo para que las compañeras puedan trabajar en un ambiente sin violencia, lo cual es un derecho que cada persona debe respetar día a día, por eso estamos en estado de alerta y movilización, esperando la resolución de la Fiscalía de Investigaciones para ponerle fin a este tipo de acoso. Reclamamos se incorporen prácticas que contribuyan a generar un clima sano de trabajo, libre de violencia, entre ellas profundizar y obligar al personal del poder judicial y sobre todo a estos acosadores a realizar todos los cursos, capacitaciones y talleres sobre perspectiva de género, que sabemos comenzaron a impartirse a fin de que prontamente veamos resultados positivos.os.

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